10. Un libro, un género, un lector.

Hace unos días recibí un mensaje de una lectora de "Deshojando margaritas". Me comentaba lo siguiente:  "Me ha encantado la historia de Gina y la evolución de Diana; pero tiene demasiado sexo para mi gusto" (entiéndase el  "demasiado" como descriptivo, explícito). Independientemente de las críticas que pueda suscitar  mi novela, el  "demasiado sexo" fue algo que me impactó. ¿Y por qué? Porque pedirle a una novela erótica que no tenga sexo, es como pedir que no hayan muertes en un thriller o un mundo irreal en fantasía. Y sí, estoy exagerando y sacándo el comentario de contexto, pero por una razón: ya he leído este tipo de comentarios hacia otras autoras. Sin dar nombres (doy fé, creedme) que a una autora de novela negra le  han pedido que incluya sexo en su historia; como a una autora de ficción histórica (os copio  textualmente): "no hay historia de amor casi demasiada historia".

¿A dónde quiero ir con todo esto? No es una pataleta porque me digan algo "negativo", ni siquiera lo considero una crítica negativa; además, tengo muy asumido que no me van a regalar los oídos constantemente y que "para gustos los colores"... Es recalcar una tendencia que se está produciendo en el sector de recriminar ciertos  detalles  propios  del género de la novela que hemos leído.

En mi caso, en la versión antigua de "Deshojando margaritas" se específicaba en la descripción; en la nueva está incluida en el prólogo y está clasificada como ERÓTICA.
Esta novela contiene escenas de sexualidad explícita. No apto para menores ni para personas de especial sensibilidad.
Si buscáis una novela de amor en la que el sexo no aparezca o quede implícito, "Deshojando margaritas" no es vuestra novela. De hecho, esa es una de las razones de que estéis hablando con  Juliette Sartre y no con "nombre que me puso mi querido padre".

Y tras esta aclaración, voy al punto que ha suscitado toda esta redacción. ¿Qué está pasando? Como lectora empedernida,  puedo deciros que hay géneros que no voy a leer (ciencia ficción). Otros que hasta que no les di una oportunidad, no supe apreciar (chicklit). Y otros que adoro (novela  negra y romántica). ¿Por qué? Porque de antemano sé que en su contenido voy a encontrar ciertas pautas. Pero, ¿está caduco el actual sistema de clasificación? ¿Debería abrirse el abanico literario para crear una clasificación que realmente oriente a los lectores? ¿Los lectores están dejando de prestar detalle al género?

Un género literario es el sistema que permite la clasificación de obras literarias de acuerdo a diversos criterios. Las novelas románticas tienen en común ciertas características que se repiten en todas las novelas: el amor; y así con el resto. 

¿Cualquier novela vale para cualquier lector? No, considero que hay un libro, un género, para cada lector; independientemente de quien sea el autor o la fama del libro (en mi caso, he leído autores/libros aclamados que me han dejado fría).  

¿Qué pensáis de esta tendencia de recriminar a las novelas puntos básicos de su género? ¿Os ha sucedido?

Juliette Sartre.





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